Finanzas empresariales: La clave para el éxito

la importancia de las fianzas

Las empresas que consiguen posicionarse entre las más exitosas son aquellas que han podido mantener unas finanzas sanas a lo largo del tiempo. Esto se debe a que las finanzas cumplen un papel determinante en el desempeño general de la empresa, impactando en todas las áreas que la mantienen a flote. 

Sin embargo, no todos los emprendedores o directivos de una compañía reconocen la importancia de las finanzas empresariales y muchas veces consideran que estas se reducen a un registro de la contabilidad. Esto es un error, ya que las finanzas envuelven un proceso mucho más complejo. 

En realidad, las finanzas orientan la gestión de la empresa y la toma de decisiones, y son determinantes al momento de enfrentar estados de crisis.

Finanzas empresariales: Una prioridad 

Las finanzas deben entenderse como una herramienta prioritaria y, por ello, es importante que tanto directores como gerentes generales sean capaces de entender cómo funcionan y el modo en el que impactan en todas las áreas de la empresa.

El estado financiero es la base de todas las operaciones de una empresa porque proporciona indicadores que orientan las decisiones básicas para una óptima gestión. Por lo tanto, también es un factor que interviene en el crecimiento de la empresa.

La planeación financiera

Cada año surgen cientos de nuevas empresas, pero solamente un pequeño porcentaje logrará sobrevivir por más de cinco años. Prácticamente, lo que puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso empresarial es una correcta planeación que ayude a minimizar las pérdidas económicas y, así, mantener unas finanzas sanas. 

Por esta razón, se debe desarrollar un plan financiero que ayude a mejorar la rentabilidad. A partir de este, se determina el cumplimiento de objetivos y metas a corto, mediano y largo plazo. 

Por ejemplo, primero se debe establecer una cantidad de ingresos mensual y el nivel de ventas necesario para alcanzarla, después se determina cuáles serán las fuentes de financiamiento y, por último, se realizan los ajustes de los gastos empresariales para asegurar la sostenibilidad de la empresa. 

De esta forma, un plan financiero ayuda a guiar y coordinar todas las áreas del negocio. 

¿Cómo elaborar el plan financiero?

El plan financiero es una estrategia que debe contemplar los siguientes puntos: 

1. Definir las metas de la empresa y establecer el orden en que deberán ser alcanzadas en un futuro —estas siempre deben ir en concordancia con la misión y visión de la compañía—. 

2. A partir de las metas, definir objetivos concretos y adecuados para cada departamento o actividad de la empresa, así como establecer fechas límite para el cumplimiento de cada uno. Dichos objetivos deben ser realistas, alcanzables y medibles.

3. Hacer un presupuesto que incluya los instrumentos financieros que utilizará la empresa para completar los objetivos. Los instrumentos financieros pueden incluir cuentas de ahorro, inversiones, créditos y préstamos. 

4. Realizar la gestión del presupuesto y llevar a cabo una medición de los resultados para hacer los ajustes necesarios. 

Una vez que se ha puesto en marcha el plan, se deberá hacer un análisis financiero, ya que este arrojará los indicadores que guiarán la futura toma de decisiones para el empresario.

El análisis financiero

La clave para un buen análisis financiero es hacerlo de forma sistemática, comprendiendo tres pasos: equilibrio, indicadores y crecimiento. 

1. Equilibrio entre ingresos y egresos

Este dato es de los más importantes que dan a conocer los estados financieros, puesto que los ingresos siempre deberán ser mayores o iguales que los egresos.

2. Indicadores

Tienen que ver con los flujos financieros y la rentabilidad de la empresa. Algunos de los más importantes son:

Indicador de liquidez. Es crucial para determinar si la empresa posee la capacidad de afrontar el pago de sus obligaciones en el corto plazo (pago de salarios, renta, servicios, impuestos, entre otros más) sin perjudicar su estabilidad financiera. 

Indicador de endeudamiento. Es normal que algunas empresas hayan solicitado créditos bancarios o materiales de sus proveedores. Mientras no se liquide esa deuda, este indicador se encontrará en números rojos.

Indicador de rentabilidad en las ventas. Las ventas deben ser suficientes para poder solventar cada una de las operaciones de la empresa. 

Indicador de actividades. Este se divide en dos: el primero analiza el plazo que requiere la empresa para realizar sus ventas y, el segundo, el plazo necesario para hacer el pago de los proveedores. 

3. Crecimiento

Una vez que se ha realizado el análisis financiero, se podrá hacer una evaluación del crecimiento del patrimonio líquido de la empresa. Y a partir de estos datos, será más fácil decidir cómo se emplearán los recursos para que la empresa siga expandiéndose, ya sea lanzando nuevos productos o por medio de un aumento en las ventas.

El papel del contador

Finalmente, es importante destacar que un contador es el mejor apoyo para mantener sanas las finanzas de la empresa, ya que está capacitado para ello y, en cierta medida, las operaciones financieras pueden ser bastante complejas para quien no cuenta con los conocimientos necesarios.

En este sentido, los empresarios y emprendedores requerirán de un contador que abarque funciones como la elaboración, verificación y análisis de los estados financieros, comprobación del cumplimiento de las obligaciones fiscales y realización de auditorías para detectar fugas de capital.

Ciertamente, todo empresario debe estar bien informado de las operaciones y movimientos financieros de su empresa ya que, de esta forma, podrá valorar las mejores opciones de crecimiento de acuerdo con las necesidades de su negocio.

trabajo en equipo exitoso

¡Dejanos tu opinión!

¿Te gustaría recibir actualizaciones de nuestras noticias y artículos en tu correo?

Suscribirme al blog

También te podría interesar